Quien mueve el hilo de las olas
que te alcanzan en las horas
del desquicio nocturno?
Tras mis pupilas un sueño
tan húmedo, tan lucido esconde
el secreto que conocen tus labios,
tus manos, tus brazos, tu mirada;
de aquella noche estrellada
bajo la luna alcahueta, en que nos besamos.